Soy padre/madre/cuidador

¿Crees que tu hijo(a) puede estar sufriendo bullying?

Estas son algunas señales a las que debes estar alerta:

  • No quiere ir al colegio.
  • Suele quejarse de dolores de cabeza, de estómago o malestar en las mañanas antes de su jornada de estudio.
  • Tiene cambios de humor repentinos y sin explicación.
  • Está triste, ansioso o irritable.
  • Su rendimiento en el colegio baja notoriamente.
  • Se le pierden o dañan sus objetos personales, útiles o dinero.
  • Tiene golpes o heridas que no quiere explicar.
  • Sus hábitos de sueño y alimentación cambian (por ejemplo, come mucho más que antes o no quiere comer nada).
  • Se alejó de sus amigos o de sus círculos habituales.
  • Dejó de mencionar a ciertos amigos o compañeros de quienes antes hablaba.
  • Usa sus redes sociales de manera diferente a lo acostumbrado (por ejemplo, deja de publicar cosas o de seguir a personas).

Si tu hijo(a) está pasando por alguna de estas situaciones, puedes utilizar las siguientes preguntas y estrategias para indagar al respecto:

Recuerda siempre hacerlo intentando comprender y generar confianza. No lo juzgues ni lo minimices.
No son “cosas de niños”, puede estar sufriendo violencia.

Pregúntale cómo le fue ese día.

Pregúntale con quién jugó o compartió en el descanso.

Fíjate cómo reacciona cuando hace uso de los chats del colegio o sus redes sociales.

Habla con otros padres o con su profesor para saber si han notado algún cambio en el colegio.

Creo que sí está sufriendo bullying, ¿qué puedo hacer?

Es importante actuar pronto, ofreciéndole a tu hijo(a) un espacio de confianza. Para ello, sigue estas recomendaciones.

Escúchalo sin minimizar la situación ni sus sentimientos.

No sobrerreaccionar ante lo que te cuenta.

Escribe todo lo que sabes al respecto: fechas, lugares, personas involucradas.

Explícale a tu hijo(a) cómo pueden buscar ayuda y abordar la situación con el colegio.

Pide apoyo psicosocial para tu hijo(a) en caso de ser necesario. Pedir ayuda no es una debilidad.

Anímalo a construir nuevas amistades y redes en espacios diferentes al colegio, como escuelas deportivas, de arte o actividades culturales.

Acompáñalo en el uso de sus redes sociales y en el manejo de sus emociones.

Enséñale a responder con firmeza, pero sin venganza.

Contacta al colegio por escrito y solicita que se active la ruta de atención a través del Comité Escolar de Convivencia.

Ante riesgo físico, amenazas, contenido sexual o extorsiones, acude también a la Comisaría de Familia y/o a la Policía de Infancia y Adolescencia.